Hipótesis:

La calidad de agua costera depende de las actividades que se realizan en la cuenca. Mazatlán es una ciudad media, con más de 500 mil personas y con una actividad turística muy intensa, lo cual agrega una población flotante de unas 300 mil personas durante el año. Cuenta con 5 plantas de tratamiento primario avanzado y descarga las aguas tratadas con alto contenido de nitrógeno a la bahía y a algunas lagunas costeras. La descarga de nutrientes, su geomorfología, y los procesos de circulación predominantes en la bahía promueven la formación de florecimientos algales nocivos, particularmente durante la época de invierno - primavera (Semana Santa). Estos eventos son de riesgo para la población, ya que frecuentemente se presentan microalgas productoras de toxinas paralizantes que pueden causar intoxicaciones por el consumo de moluscos y de peces contaminados.

Se espera que una disminución de actividades industriales por el confinamiento y la ausencia de turistas se refleje en una disminución del uso de agua y por lo tanto de las descargas de contaminantes industriales y municipales. Por lo tanto, se espera el mejoramiento de la calidad de agua en el estero de Urías y la bahía de Mazatlán, lo cual provocará respuestas que corresponderán a las descargas domésticas y a las variables ambientales, las cuales serán consideradas para este proyecto como una línea base.


Objetivo:

Comparar las variables de calidad de agua en la bahía y el Estero de Urías respecto a series temporales anteriores.