Introducción:

Desde el año 2013 se estableció el observatorio costero de Mazatlán (Sanchez-Cabeza et al., 2019), donde progresivamente se han ido incrementando las estaciones de estudio (Figura 3) y las variables medidas. En la actualidad, el observatorio consta de una estación meteorológica y 11 estaciones, desde mar abierto (Bahía de Mazatlán) hasta el fondo del Estero de Urías, donde se mide de forma regular la temperatura, salinidad, oxígeno disuelto, clorofila a, pH y pCO₂. Además, se dispone de datos históricos y se obtiene de forma periódica información satelital y procedente de reanálisis. Por lo tanto, se dispone de una línea base con la cual comparar los valores medios de estas variables con los observados en la actualidad.

La temperatura muestra una gran variabilidad diaria y estacional. En la estación 1, se han establecido normales operativas para el periodo 2007-2016 (Figura 4) que han permitido cuantificar el impacto térmico sobre la zona costera del evento ENSO de 2015-2016 (Sanchez-Cabeza et al., 2020). Por otro lado, en el estero se ha estudiado el impacto térmico de la operación de una planta termoeléctrica (Cardoso-Mohedano et al., 2015b).

En el Estero de Urías se observa un amplio gradiente y variabilidad de todos los parámetros físico-químicos medidos, fuertemente influidos por la edad del agua respecto al intercambio con mar abierto, que varía de unos 15 días en la parte baja del estero a unos 70 días en el fondo del estero (Cardoso-Mohedano et al., 2015a). El aumento de la salinidad está agravado por el vertido de aguas de granjas de camaronicultura (Cardoso-Mohedano et al., 2018).

Desde el año 2016 se monitorea el oxígeno disuelto y la acidez (pH y pCO₂) a lo largo del todo el observatorio. En general se observa un gradiente negativo de oxígeno hacia el fondo del estero, que puede llegar a valores de hipoxia o incluso anoxia en el fondo. Del mismo modo, la acidez aumenta (es decir, se reduce el pH y aumenta el pCO₂). Por ejemplo, si bien los años 2016-2019 la concentración promedio de pCO₂ en mar abierto era de 384-581 μatm, el año 2017 se registraron en el fondo del estero valores de hasta ~5,000 μatm, que se atribuyen al alto contenido en materia orgánica debido a la alta productividad y los aportes del manglar circundante y las granjas camaronícolas (Martínez-Galarza, 2020). En el estero medio también se han observado altos niveles de acidez y bajos de oxígeno, causados por la entrada de residuos urbanos a través del Estero del Infiernillo y de los vertidos de la industria de alimentación circundante.

Objetivo:

Determinar si la contingencia debida a la pandemia de COVID-19 ha mejorado las condiciones ambientales en el Estero de Urías y Bahía de Mazatlán a través del estudio de series de tiempo de variables físico-químicas de calidad del agua (oxígeno disuelto, pH y pCO₂).

News

Primer muestreo realizado el 2020-04-15